No todo lo que brilla es puerto: efectos ignorados del Megapuerto en San Antonio. Nicolás Inostroza & Karla Pino.

Por: Nicolás Inostroza (1) & Karla Pino (2). Febrero, 2018

(1) Químico Ambiental, Universidad de Chile

(2) Arquitecto. Universidad Central de Chile.

 

Con bombos y platillos la presidenta Bachelet anunciaba, el pasado 17 de enero de 2018, que la decisión sobre la instalación del “Puerto de Gran Escala (PGE)” o Megapuerto ya estaba tomada: ¡San Antonio debe estar feliz, pues el proyecto será en nuestra provincia! Sin embargo, desde una visión crítica, como profesionales independientes, organizaciones y habitantes de este territorio, nos lleva a plantearnos algunas preguntas y exponer temas ignorados respecto a este famoso proyecto, sin dejar de analizar el discurso público respecto a los supuestos beneficios para la comunidad y Estado de Chile.

Esperamos, por medio de este artículo, entregar la información no divulgada, que permita conocer los efectos, impactos y consecuencias del megaproyecto, abriendo el debate de manera informada, rompiendo los sesgos y fomentando el cultivo de una visión crítica, basada en el reconocimiento del territorio como sistema, que integra variables socio-político-ambientales, humanas y también espirituales.

Megapuerto: puerta de entrada – y salida – del saqueo extractivista en latinoamérica

El proyecto IIRSA – COSIPLAN (http://www.iirsa.org/), promovido desde el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), consiste en la planificación y desarrollo de proyectos de infraestructura (transporte, energía y telecomunicaciones) que faciliten la extracción grosera de materias primas explotadas en diversos territorios latinoamericanos o dicho de otra manera, se trata de generar infraestructura para el incesable saqueo extractivista de nuestra casa, de la naturaleza que nos acoge amorosamente.

Dicha infraestructura se basa principalmente en crear y ampliar las rutas de acceso, que faciliten el intercambio de mercancías, para abastecer mercados globales. Donde, los estados promueven y refuerzan el sacrificio de los territorios de la región, modificando las regulaciones, flexibilizando normas y concesionando inversiones, que permitan abastecer con recursos locales, los requerimientos del insaciable mercado mundial.

En este contexto de invasión capitalista, “nuestro” Megapuerto juega un rol fundamental, pues mientras más grande el puerto, más se fortalece el modelo exportador chileno, basado en la exportación de “comodities”, o materia prima extraída de la naturaleza y transada en el mercado. De esta manera, más cobre se irá, más litio, más suelo fértil, más salmones, mas alimentos, más agua, alimentará los mercados globales… Entonces nos resta pensar ¿quienes ganan con este emblemático proyecto? y ¿Quiénes pierden con el desarrollo del mismo? ¿Cómo se transformarán las ciudades de la provincia?

Es fácil sospechar quienes serán los perjudicados, el diagnóstico no es nuevo, las externalidades serán problema de los de siempre: los pobres, aquellos sin influencias en las tomas de decisiones, de quienes no son dueños del capital, y que no están del lado privilegiado de la segregación… Más información: http://www.colectivoelkintral.cl/

Imagen: “El Plan geopolítico IIRSA y las amenazas en Wallmapu”. Mapuexpress. Enlace: http://www.mapuexpress.org/?p=21920

Megapuerto y Metropolización: miles de nuevos habitantes requiriendo suelo urbano… ¿Existe planificación territorial?

Un efecto inevitable que tendrá el desarrollo del proyecto y construcción de esta inmensa obra de infraestructura, será la llegada de miles de habitantes a la provincia en busca de trabajo en torno al puerto. Ante este panorama: ¿Tenemos planificación urbana en este territorio? ¿Dónde se recibirá a todas esas personas? ¿Está la ciudad preparada para recibir esta nueva población? ¿Existe suelo urbano suficiente como para acoger estos nuevos usos?

Para responder estas preguntas, es necesario señalar que la comuna de San Antonio, con el actual puerto emplazado en el centro de la ciudad, tiene muy poco espacio, por no decir nada, de suelo para su uso urbano: el centro de la ciudad está invadido por la exigente cadena de producción que requiere la industria portuaria; es así como un creciente flujo de camiones, incontables containers y calles con hoyos son habituales dentro del actual imaginario de esta ciudad, la cual expulsó a los habitantes del centro, exiliando a pobladores hacia los cerros, ampliando las distancias a equipamientos y servicios, y disminuyendo la disponibilidad de suelo urbano para el uso residencial. Nos encontramos entonces frente a una ciudad ocupada por una industria que se apropió no solo del centro, si no , también del borde costero, destruyendo playas, taponeando esteros, aniquilando el paisaje natural, dibujando en su lugar un paisaje “Maicrafniano” donde containers, grúas y malls, ocultan el horizonte…

Imagen: Containers en San Antonio en analogía al video juego Minecraft (Confección propia a partir de imágenes extraídas de internet)

Además, la provincia presenta evidentes síntomas de metropolización, esta explosión de urbanidad es catalizada por desarrolladores inmobiliarios y vías de acceso interurbano, considerado un territorio de expansión de las ciudades metropolitanas de Santiago y Valparaíso, posicionándose sobre antiguos espacios rurales, destruyendo su naturaleza e identidad, siempre en nombre del “progreso”.

Frente a esta situación, nos preguntamos: ¿hacia dónde se proyecta la expansión de San Antonio? La respuesta incomoda, ya que las áreas destinadas al crecimiento de la ciudad se encuentran en el cordón sur oriente de la misma, correspondiente a las localidades de Lo Gallardo, San Juan, El Tranque y Leyda las cuales, paulatinamente, han sido anexadas a la urbe a través de loteos e inversiones inmobiliarias que han insertado “lo urbano” en zonas rurales, las cuales no cuentan con los requerimientos mínimos de movilidad, transporte, equipamiento, servicios y comercios, que ofrece la ciudad a sus habitantes… Es decir, se planea una expansión urbana sin ciudad.

Una situación similar se observa al norte de San Antonio, en las comunas de Cartagena, El Tabo, El Quisco y Algarrobo, ciudades de no más de 20.000 habitantes que, al estar presionadas por el requerimiento de suelo urbano han promovido el desarrollo inmobiliario de condominios en las periferias y la edificación en altura en los centros, todo esto, al no estar regulado, pasará sobre todos aquellos sitios que alimentaron los imaginarios de naturaleza, como son los Campos dunares, Estuarios, Quebradas, Humedales, Lagunas, Playas y Bosques, sin perpetuar el imaginario de naturaleza que ha impulsado históricamente la formación de estas ciudades.

Además del Megapuerto y la llegada de miles de nuevos habitantes, se suma a esta fórmula destructiva la escasa conciencia ambiental de las autoridades locales, lo que ha originado desde hace años una floja normativa ambiental local, con territorios sin planificar y, además, mirando con buenos ojos la llegada del “desarrollo”.

Debido a esto es que, sin mayor trámite y mediante corrupciones de poca monta, han aparecido silenciosa, misteriosa y rápidamente una serie de nuevos condominios con una “vista privilegiada” y “entorno natural” pero, para desconocimiento de los/las compradores/ras, también con un limitado futuro: basta con mirar, un día de marejadas, el condominio emplazado sobre un humedal en la localidad de Las Cruces…¡compradores! Ajusten sus gualetas, que de ahí salen nadando…

Entonces, haciendo un ejercicio matemático tenemos: arribo de miles de habitantes + mala planificación territorial + presión de inmobiliarias = destrucción de Campos dunares, Estuarios, Quebradas, Humedales, Lagunas, Playas y Bosques, todo ello para construir la nueva urbanidad, pero una urbanidad carente de ciudad, una urbanidad controlada por el mercado de suelos, una urbanidad desregulada, una urbanidad neoliberal.

 

Imagen: CODECIAM. Condominio en Los Molles, construido sobre humedal.

La naturaleza, como un hecho político, exige considerar dimensiones socio-ambientales estructurales en la toma de decisiones, que definan el destino de las ciudades como un aporte local a los problemas globales. Los habitantes del Litoral Central somos los actores claves en la constitución de un territorio equitativo, que integre el manejo de las cuencas y conserve nuestros recursos naturales, que perpetúe el paisaje que nos atrajo como un imán, el que nos llena el alma y nos da la dicha de seguir transformando nuestra realidad.

 

El discurso vende-patria

Imagen extraída de internet: Anuncio público simultáneo sobre instalación de Megapuerto en San Antonio y construcción del nuevo Hospital Claudio Vicuña

Y lo más penoso – o rabioso – para quienes le buscamos la quinta pata al gato, tiene que ver con el uso de la potente herramienta discursiva puesta a disposición de la ignorancia, la cual transmite masiva e incansablemente que los ciudadanos y ciudadanas, en nombre del progreso, debemos estar felices por las decisiones que toman en sus escritorios los Comités, los Ministros, los Seremis, los Presidentes. Pues bien, señores y señoras, yo – y muchas más conciencias – no nos tragamos su discurso, y nos molesta profundamente, pues fomentan la ignorancia.

 

¿Por qué no dicen que el Megapuerto es otra de las obras financiadas por el Estado (los pueblos!) para el lucro y el mercado?

¿Por qué no explican masivamente y con la misma energía de qué se trata la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA)?

¿Por qué ocultan sistemáticamente el genocidio ejercido al pueblo mapuche por parte de Chile y Argentina para facilitar el saqueo de NUESTRA cordillera, de NUESTROS bosques y de NUESTRA tierra?

¿Por qué venden y siguen vendiendo esta patria que no les pertenece?

 

Conclusiones

Estimado lector, estimada lectora, no nos queda más que invitarle a informarse por medios de comunicación diferentes a la masiva/nociva televisión o las masivas/bulliciosas radios comerciales… infórmese también por medios digitales diferentes de facebook y ni que decir de los diarios de circulación nacional (o el mismo diario con distintos nombres según su región).

Estimado lector, estimada lectora, por favor, infórmese a consciencia. Y ojalá, después de enojarse, ¡Actívese! Re-conozca a sus vecinos y su territorio, participe entre quienes comparten sus inquietudes, ayude a su comunidad, y volvamos a ser PUEBLO, porque solo así podremos expulsar a los y las VENDE-PATRIA, quienes saquean las bondades del territorio que han capturado nuestra historia y se han apropiado de nuestro Chile.

Hoy requerimos refundar los territorios, desde las expresiones más profundas de quienes los habitamos, desde las identidades rurales, costeras, históricas, poéticas, marítimas…humanas, emancipadas de las grandes urbes y acogidas por pequeñas ciudades costeras, relictas, donde aún abunda la naturaleza que nos dio la existencia, y la cual debemos perpetuar.

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